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El Monte Saint-Michel en 20 imágenes

Cercada por inmensas extensiones de arena azotadas por los embates de las fuertes mareas, en el confín de Normandía y Bretaña, se alza encaramada sobre un promontorio rocoso una abadía consagrada al culto del arcángel San Miguel, conjuntamente con la aldea nacida al amparo de sus imponentes murallas. Una hazaña técnica y artística, cuya construcción se dilató desde el siglo XI hasta el XVI, integrando una de las grandes maravillas del viejo continente.

Una hermosa isla mareal donde desde tiempos ancestrales las tribus célticas acudían para entregarse a sus cultos druídicos. Según el abad Gil Deric, historiador bretón del siglo XVIII, este peñasco era conocido como "Mi vel Tumba Beneni" o "Tumba de Belenus", el dios galo del sol. Tras las tribus célticas, romanos y eremitas cristianos ocuparon el islote, aunque los orígenes de la abadía actual parecen situarse en torno a los siglos VIII o IX, pues según la leyenda, en el año 708, un obispo de Avranches, llamado Aubert, habría construido un oratorio dedicado al arcángel San Miguel, tras habér sido requerido por éste en tres apariciones sucesivas.

A mediados del siglo XI se finalizó una primera fase de esta abadía erigida sobre las rocas, contando ya con una pequeña aldea a sus pies. Ya en el año 1204, guerreros bretones dirigidos por Guido de Thouars incendiaron Saint-Michel, por lo que el rey Felipe II Augusto donó parte de sus riquezas para la reconstrucción del monasterio, que fue terminado en el año de 1228 al estilo normando. A lo largo del siglo XIII, las luchas entre bretones, normandos e ingleses provocaron la destrucción de las edificaciones ubicadas a los pies de la abadía, por lo que se fortificaría el enclave para evitar que un hecho similar volviese a ocurrir. Tras su fortificación, el Monte Saint-Michel se convertiría en un símbolo de la resistencia francesa, pues fue asediada sin éxito por los ingleses en incontables ocasiones durante la Guerra de los Cien Años.

A día de hoy, podemos asombrarnos con la maestría arquitectónica de sus trabajadores y diseñadores del siglo XIII, que lograron ceñir a la pendiente de la isla los cuerpos de los edificios, adaptándose al peñasco granítico que conforma sus cimientos. Un imponente conjunto gótico dominado por la estatua del arcángel, emplazada en la cima de la iglesia abacial, a ciento setenta metros por encima de la orilla, desde donde pueden observarse las espectaculares mareas de la bahía, que contribuyeron a convertir el monte en una fortaleza inexpugnable, que durante siglos únicamente fue accesible por vía terrestre durante la bajamar y por vía marítima en pleamar. Una isla de leyenda, testigo de la historia de la región de la Baja Normandía, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco desde el año 1979.


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Joan Campderrós-i-Canas


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Mauricio Lima


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Eric Huybrechts


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Yukiko Yamamoto


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
stephane martin


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Eric Huybrechts


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Henry Marion


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Lex Kravetski


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Pug Girl


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Nicolas Raymond


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Nicolas Raymond


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Nicolas Raymond


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Paolo Trabattoni


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Paolo Trabattoni


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Paolo Trabattoni


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Alex


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Kazuhisa Togo


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Fredrik Rubensson


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Paolo Trabattoni


Monte Saint Michel, Baja Normandía, Francia.
Nicolas Raymond