Pin It

Widgets

La tumba de Humayun y los orígenes de la arquitectura mogol

Humayun era hijo de Babur, el primer Emperador Mogol y fundador del imperio, quien descendía del mismísimo Tamerlán, el último de los grandes conquistadores nómadas de Asia Central. Humayun gobernó sobre los actuales territorios de Afganistán, Pakistán, y partes del norte de la India desde 1530 hasta 1540, aunque pronto perdió su reino cuando los rajás sometidos por su padre se rebelaron. Derrotado, padeció su propio destierro, acompañado únicamente por algunos fieles seguidores. La huida de Humayun terminó en Persia, donde el sah le ofreció tropas para que pudiera recuperar su trono. Tras años de conquistas y asedios, en julio de 1555, Humayun entró finalmente en Delhi y recuperó el ansiado trono después de 15 años en el exilio. Un trono que ahora regía un imperio aún más grande que el que había perdido años atrás.

Tan sólo año un más tarde de su entrada en Delhi, en 1556, tras sortear incontables peligros y tras innumerables batallas para recuperar su reino, Humayun pereció de la forma más insólita, tras caer accidentalmente desde una escalera de su biblioteca al intentar alcanzar un libro. Catorce años tras su muerte, por orden de su viuda principal, Hamida Begum, se erigió un monumental mausoleo en la ciudad. La tumba de Humayun integra un complejo de edificios que resguarda la sepultura del emperador, conformando un hito en el desarrollo de la arquitectura mogol, pues fue la primera tumba-jardín edificada en el subcontinente indio. Una tradición de construcciones que llegaría a su apogeo con el célebre Taj Mahal. Con el paso del tiempo, esta monumental sepultura, que conforma una de las primeras muestras de la arquitectura mogol, se empleó para el entierro de numerosos miembros de la familia gobernante, albergando unas ciento cincuenta tumbas y conformando una auténtica necrópolis de su dinastía.

La tumba de Humayun fue construida con arenisca roja y emplazada en el corazón de un gran jardín, donde sus hermosos estanques se encuentran unidos por canales. La entrada principal al mausoleo se orienta hacia el lado sur, presentándonos un imponente sepulcro que se alza sobre una gran plataforma de terraza alta, dividida en pequeñas secciones en forma de arco a lo largo de sus lados que dan paso a una estructura engalanada con numerosos elementos decorativos elaborados en mármol blanco y negro. La planta del mausoleo es octogonal, con sus techos profusamente decorados con pinturas. Su sala central, con una altura de dos pisos, se encuentra flanqueada por cuatro salas, también octogonales, mientras las fachadas del edificio son simétricas, así como el conjunto total de la estructura. Un impresionante mausoleo coronado por una gran cúpula de mármol blanco que se eleva más de cuarenta metros de altura, rodeada por pequeños chhatris, los pabellones con forma de bóveda empleados habitualmente en la arquitectura india. Un majestuoso sepulcro que constituyó la primera de una larga serie de tumbas dinásticas.

El propio mausoleo se encuentra rodeado de otras construcciones a las que se accede a través del jardín en el que está enclavado todo el conjunto. Dentro de estas construcciones cabe destacar la llamada Tumba del barbero, aunque no se sabe a ciencia cierta quién reposa en este sepulcro situado al sudeste de la tumba principal. Se trata de un edificio octogonal en el exterior pero con un interior de planta cuadrada que se construyó hacia el año 1625. En la Tumba de Isa Khan, situada en el centro de un jardín, reposan los restos de uno de los subalternos de Humayun, presentando una sala central de forma octogonal flanqueada por tres arcos, mientras en uno de sus laterales se alza solitario un minarete. En el complejo podemos encontrar muchas otras tumbas, aunque también se encuentran diversas mezquitas, así como el templo de Nili Chhatri, que guarece los restos de un servidor de la corte del emperador Akbar el Grande, hijo de Humayun, considerado el mayor de los emperadores mogoles, aunque las ricas decoraciones de su fachada han desaparecido por completo.

El complejo de la tumba de Humayun nos transporta a los orígenes de la arquitectura mogol. Un monumento que personifica los viajes realizados a través del mundo islámico por el emperador, especialmente en Persia y Asia central. Unas experiencias e ideas que más tarde fueron aplicadas por el arquitecto Mirak Mirza Ghiyath a este majestuoso mausoleo. Una tumba declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1993, que ha inmortalizado el nombre del emperador y estableció las bases para el más bello ejemplo de la arquitectura mogola, el Taj Mahal, donde se fusionan elementos de la arquitectura islámica, persa, india e incluso turca.


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Dennis Jarvis


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Dennis Jarvis


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Dennis Jarvis


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Piyush Kumar


Interior de la tumba de Humayun. Delhi. India.
Jaakko Hakulinen


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Piyush Kumar


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Varun Shiv Kapur


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Nagarjun Kandukuru


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Rod Waddington


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Neil Falzon


La tumba de Humayun. Delhi. India.
Dennis Jarvis