Pin It

Widgets

Las Fortalezas Marinas Maunsell

Unas imponentes estructuras se alzan sobre las aguas de los estuarios del Támesis y el río Mersey, evocando a oxidados invasores propios de un relato de ciencia ficción. Realmente, estas fortalezas son testigos de los días más oscuros de la Segunda Guerra Mundial, momento en que el Reino Unido resistía bajo los ataques aéreos inflingidos por la Luftwaffe. Fue el ingeniero británico Guy Anson Maunsell quien ideó estas torres fortificadas para dominar el mar y proporcionar defensa antiaérea, evitando además que los alemanes pudieran alojar minas marinas en estos estratégicos emplazamientos. Hoy en día, algunos de estos monstruos de metal y hormigón continuan en pie, desafiantes, como olvidados baluartes degradados por la salitre y el paso del tiempo.

Entre las numerosas fortalezas diseñadas por Guy Maunsell, cuatro de ellas fueron empleadas por la Royal Navy, conocidos como los Fuertes de la Marina. Su diseño constaba de una barcaza con dos torres cilíndricas en cuya parte superior se instalaban los cañones, tal y como podéis observar en la tercera imagen que acompaña a esta entrada. Estas grandes estructuras se construían en tierra y navegaban río abajo hasta ser asentadas en el lecho marino, a unos once kilómetros de la costa, donde se inundaba intencionalmente el casco de la embarcación para fijar su posición sobre el fondo del banco de arena. Una tarea que se realizó entre febrero y agosto del año 1942. Cada una de estas cuatro fortalezas contaba con una dotación de ciento veinte personas que hacían vida en el interior de las dos inmensas torres cilíndricas que sustentaban la plataforma superior, cada una de ellas dividida en siete plantas. Estas guarniciones custodiaban la fortificación naval durante un período de seis semanas antes de ser relevados para poder disfrutar de un descanso de diez días en tierra. Como os podéis imaginar, las condiciones a bordo eran extremadamente estresantes, pues sumada a la propia tensión de la guerra y a los posibles ataques enemigos, se añadía la difícil situación de su confinamiento en aquel lugar del que no podían huir, por lo que existieron diversos casos de soldados que sufrieron transtornos mentales durante este angustioso encierro. Su labor consistía principalmente en obstaculizar las incursiones aéreas alemanas y ampliar la cobertura de los radares en el estuario del Támesis, permitiendo a la Royal Navy localizar las posiciones de las minas marinas enemigas.

Además de estos cuatro Fuertes de la Marina, caracterizados por sus dos inmensas torres cilíndricas, Maunsell también diseñó los Fuertes del ejército. Los británicos, temerosos de que la fuerza aérea alemana empleara el curso de los ríos como vía para alcanzar los muelles de Londres, se decidió a construir estas torres de vigilancia que protegerían los cauces del Mersey y el Támesis. Originalmente, se planeó la construcción de treinta y ocho torres en el estuario del Mersey y cuarenta y nueve en el Támesis, aunque debido al descenso de la actividad de la aviación alemana en la zona, tan sólo veintiuna torres se construyen en cada estuario. Al igual que los Fuertes de la Marina, estas estructuras antiaéreas también fueron construidas en tierra y remolcadas a través del río para ser instaladas sobre el lecho marino entre junio y diciembre de 1943. Estas fortalezas contaban con siete torres de acero interconectadas entre sí, cinco de ellas dispuestas en semicírculo alrededor de una plataforma central que servía como torre de control y radar, así como de residencia para su guarnición. La séptima torre se ubicaba en el exterior de este semicírculo de acero, provista de un gran foco antiaéreo que se dirigía hacia los aviones alemanes para deslumbrarlos. Cada uno de estos fuertes antiaéreos disponía de cuatro cañones QF de 3,7 pulgadas y dos cañones Bofors de 40 mm, que llegaron a derribar a veintidós aviones alemanes y alrededor de treinta bombas volantes V1 y V2, los primeros misiles no guiados que fueron utilizados en la guerra por los alemanes para sembrar el terror entre la población civil.

Ya a finales de la década de 1950, todos las fortificaciones marinas se desmantelaron. Además, algunos de ellas se desmoronaron tras sufrir colisiones con buques civiles o bajo la furia de las tormentas y el mar. A día de hoy, tan solo las fortalezas de Shivering Sands, Red Sands y Fort Roughs permanecen en pie. Tras su abandono por parte del ejército, estas estructuras fueron ocupadas por diversas radios piratas a mediados de la década de 1960, siendo especialmente notable la ocupacion de Fort Roughs el 2 de septiembre de 1967 por Paddy Roy Bates, un ciudadano británico que era hasta entonces el locutor de una radio pirata. Paddy expulsó a un grupo rival de esta antigua estructura y reclamó la soberanía de esta fortificación en base a su propia interpretación personal del derecho internacional, autoproclamando el lugar como Principado de Sealand, cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional hereditaria. Este antiguo locutor se nombró a sí mismo "Su Alteza Real Príncipe Roy de Sealand", acuñando su propia moneda, el dólar silándico, y nombrando a su hijo, Michael Bates, como Michael I, Príncipe de Sealand, la nación autoproclamada y no reconocida más pequeña del mundo, pues su población rara vez excede las cinco personas y su área habitable se reduce a unos 550 m². Cuando menos, un curioso y excéntrico ejemplo que nos demuestra que la historia de estas reliquias de la Segunda Guerra Mundial todavía no ha concluido.


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Estuarios del río Támesis y el río Mersey. Inglaterra.
Hywel Williams


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Hywel Williams


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Hywel Williams


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Steve Cadman


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Matt Brown


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Steve Cadman


Line of forts
Matt Brown


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Matt Brown


Las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Matt Brown


Detalle de una de las Fortalezas Marinas Maunsell. Inglaterra.
Matt Brown