Pin It

Widgets

Vigeland: El Parque de las esculturas

El Parque de las esculturas de Vigeland se ubica en el centro del famoso Frognerparken en Oslo, Noruega, constituyendo el mayor parque de esculturas creado por un único artista, sumando un total de doscientas doce esculturas elaboradas en bronce, granito e hierro forjado, diseñadas por Adolf Gustav Vigeland. Un hermoso parque que fue creado entre los años 1907 y 1942 por encargo del ayuntamiento de Oslo al célebre escultor noruego, abarcando una extensión cercana a las treinta y dos hectáreas, donde jardines y esculturas se suceden.

Adolf Gustav Vigeland nació en 1869 en Mandal, una pequeña ciudad del sur de Noruega, iniciándose en el tallado en madera desde muy joven. A los quince años fue enviado a Oslo para trabajar como aprendiz de un escultor profesional, pero tras dos años en la ciudad se vió obligado a retornar al hogar para poder ayudar a su familia tras la súbita muerte de su padre. El artista retornó a Oslo en 1888, contando diecinueve años, con la intención de consagrarse como escultor. Gracias a la ayuda moral y financiera del escultor Brynjulf Bergslien, comenzó a frecuentar una escuela de arte. Entre los años 1891 y 1896, Vigeland, realizó diversos viajes al extranjero, desde Copenague a París, Berlín y Florencia, frecuentando el estudio de Auguste Rodin o apreciando el arte renacentista en Italia. En el transcurso de estos años comenzó a fraguar las temáticas que dominaron su obra, como la vida cotidiana, la muerte y el transcurrir del tiempo.

Tras retornar de sus viajes por Europa, ya de vuelta en Oslo, obtuvo en préstamo un estudio en desuso donde poder trabajar. En este período, el pueblo noruego vivía un momento de gran exaltación nacionalista, que culminó con la independencia de Suecia en 1905. Un momento en que el país quería celebrar su propia historia y su cultura, creando un legado artístico que reflejase su euforia. Vigeland, considerado como el escultor noruego con más talento de la época, recibió en este período numerosos encargos de estatuas o bustos conmemorativos de ilustres compatriotas, como el dramaturgo Henrik Ibsen o el matemático Niels Henrik Abel. En 1906 presentó un modelo a escala de una fuente monumental que, según la intención inicial del ayuntamiento de Oslo, debía adornar la plaza frente al Parlamento Nacional. El diseño de Vigeland recibió una buena acogida, aunque surgieron numerosos desacuerdos en cuanto al lugar de su ubicación, por lo que el proyecto fue aplazado hasta que se llegase a un acuerdo sobre su emplazamiento definitivo.

Ya en el año 1921, el ayuntamiento de Oslo decidió demoler el viejo edificio donde se hallaba el estudio arrendado por el escultor para construir una biblioteca, aunque pactó con Gustav un acuerdo. El ayuntamiento se comprometía a erigir un nuevo edificio destinado al estudio y la vivienda del artista, que tras su muerte sería reconvertido en museo. A cambio, el escultor donó la totalidad de su trabajo a los habitantes de la capital noruega, incluyendo sus esculturas, sus diseños o sus bajorrelieves. Vigeland se trasladó al nuevo estudio en 1924, ubicado a poca distancia del Frognerparken, el mayor parque de Oslo. El corazón de este gran parque de cuarenta y cinco hectáreas fue finalmente elegido como la ubicación definitiva para la monumental fuente del artista. En los sucesivos veinte años,Vigeland se dedicó al proyecto de diseñar un entorno al aire libre destinado a la exposición permanente de sus esculturas, que posteriormente fue conocido como el Parque de Vigeland.

La superficie del parque se divide en cinco áreas conocidas como "la fuente","el monolito" ,"la cancela de la entrada", "el puente" y "la rueda de la vida". La fuente fue finalmente fabricada en bronce y adornada con sesenta bajorrelieves individuales, retratando niños y esqueletos en brazos de árboles gigantes, sugiriéndonos que tras la muerte siempre llega la vida. El pavimento que la circunda nos presenta un mosaico de 1.800 metros cuadrados, creado en granito blanco y negro. Una hermosa obra que requirió más de cuatro décadas de trabajos por parte del escultor, desde sus primeros diseños en yeso en 1906 hasta su culminación en 1947.

Otra de las mayores atracciones del parque es, sin duda, su célebre monolito. Un bloque único de granito que se alza sobre una plataforma octogonal escalonada. Diecisiete metros de altura a lo largo de los cuales se nos muestran ciento ventiuna figuras humanas desnudas y entrelazadas, representando el deseo de los hombres de alcanzar lo espiritual y divino, retratando un sentimiento de unión, donde las figuras humanas se abrazan para ascender hacia la salvación. El diseño de este hermoso monumento comenzó en 1924 cuando el escultor creó un modelo de arcilla en su estudio. El proceso de diseño le llevó cerca de diez meses y se especula con la posibilidad de que Vigeland contase con la ayuda de unos dibujos previamente bosquejados en 1919. Finalmente, Vigeland elaboró un modelo a escala en yeso para proporcionar una referencia a sus escultores. Ya en el otoño de 1927, un inmenso bloque de granito que sobrepasaba las cien toneladas se entregó al parque procedente de la cantera de piedra en Halden. Un año más tarde, en torno al gran bloque de piedra se erigió un cobertizo de madera para guarecer de los elementos a los trabajadores y escultores. Una labor que se inició en 1929 y en la que trabajaron tres talladores de piedra durante catorce años. En la Navidad de 1944, los ciudadanos de Oslo pudieron admirar el monumento por vez primera. Un evento al que acudieron cerca de ciento ochenta mil personas que aborratoron el cobertizo de madera para conseguir observar de cerca la magistral creación del escultor. La caseta fue demolida poco después, permitiendo al inmenso granito sumarse a la belleza de su entorno.

Si seguimos caminando a través del parque hacia el oeste, tomando como referencia el monolito, nos encontraremos con el reloj de sol, completado en el año 1930, y finalmente, la Rueda de la Vida, modelada entre 1933 y 1934. Esta obra nos presenta los cuerpos de hombres, mujeres y niños entrelazados formando un anillo. Un símbolo de eternidad que nos señala nuevamente el camino que el hombre debe recorrer desde su cuna hasta la tumba. Una senda dramática y bella a través de la felicidad y el dolor. Una temática que nos acompaña constantemente en las obras del escultor, como en las cincuenta y ocho esculturas de bronce que engalanan el puente del parque, de cien metros de largo y quince de ancho. Vigeland diseñó este nuevo puente que debía sustituir al antiguo entre los años 1925 y 1933. Las numerosas estatuas representan a hombres y mujeres de diversas edades, sintetizando a través de ellas el nacimiento, la infancia, la adolescencia, el primer amor, la madurez, la descendecia y la vejez. Debajo del puente se encuentra un conjunto de ocho esculturas en bronce que nos presenta las figuras de los niños, y en el centro de ellos y alzándose sobre una columna de granito, se nos muestra la figura de un bebé nonato. Entre las diversas esculturas de Vigeland que nos acompañan a través del recorrido del puente, quizás la más famosa de ellas sea el “Sinnataggen”, o el niño enojado. Una pequeña figura, si la comparamos con otras del parque, que ha llegado a identificarse como el símbolo de Oslo a través de postales y recuerdos turísticos.

Adolf Gustav Vigeland falleció el 12 de marzo de 1943, dejando tras de sí un legado inspirado en los hombres y el transcurrir del tiempo. Una exposición al aire libre cercada por las grandes puertas elaboradas en granito e hierro forjado que dan inicio a un recorrido de casi un kilómetro que nos conduce entre hermosos jardines, sobre el puente y hacia la fontana, pasando por el monolito y finalizando en la Rueda de la Vida. Un impresionante conjunto que comprende más de doscientas esculturas y nos muestra la obra de toda una vida donada por el escultor a los ciudadanos de Oslo.


Las esculturas del Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega
Dora Hon


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Víctor Vélez


Monolito del Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega
Adam Heath


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Tiberio Frascari


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega
Adam Heath


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Rayandbee


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Tiberio Frascari


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
llee_wu


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Tiberio Frascari


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Daniel Hansson


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Andrea Puggioni


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Nelson Minar


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Rayandbee


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Adam Heath


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Jean-Pierre Dalbéra


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Frank Eivind Rundholt


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
Michael Camilleri


Parque de Vigeland, Frognerparken, Oslo, Noruega.
neiljs