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Xuan Kong Si: El templo colgante de Shanxi

Muchas son las maravillas arquitectónicas que se han erigido en el país del dragón a lo largo de los siglos, fusionándose con la inconmensurable belleza de su entorno, aunque como es costumbre entre los hombres, la mayoría de ellas se asientan sobre el firme terreno. Sin embargo, en nuestra entrada de hoy conoceremos un hermoso templo encastrado en el vertical muro de roca del monte Cuiping, alzándose a casi setenta y cinco metros sobre el suelo y despuntando sobre el río que discurre decenas de metros bajo él. Aquí, en el cañón del río Jinlong, ubicado junto al monte Heng, una de las cinco montañas sagradas del taoísmo que se corresponden con las cinco direcciones cardinales de la geomancia china, el templo colgante de Xuan Kong Si permanece inmutable tras quince siglos dominando la roca.

El templo fue construido probablemente en el año 491 por los propios monjes, permaneciendo intacto hasta nuestros días, aunque se realizaron dos restauraciones durante las dinastías Ming y Qing. Junto con las Grutas de Yungang, el templo colgante es una de las principales atracciones turísticas del área cercana a la ciudad de Datong, en la provincia de Shanxi. El monasterio es notable no sólo por su ubicación, pendiendo de la vertical pared de un precipicio, sino también porque es el único templo existente consagrado a las tres religiones tradicionales chinas, el budismo, el taoísmo y el confucianismo, conformando una admirable demostración de convivencia religiosa.

Para sustentar su estructura, se cincelaron profundos orificios en el plano horizontal del acantilado, encajando firmes vigas de roble en su interior, sobre las que se apoyan los diversos pabellones del monasterio, por lo que la principal estructura de soporte se encuentra oculta tras el imponente muro de roca. Se dice que no existían vigas visibles cuando el templo se completó, pero los peregrinos, temerosos, no se atrevían a caminar sobre él, por lo que se dispusieron los puntales verticales bajo el edificio para serenar los miedos de sus visitantes. El templo está compuesto por estrechos pabellones que se funden con el entorno natural de la ladera rocosa y se unen entre ellos mediante pasarelas y escalinatas. Además, los monjes excavaron la roca hacia el interior de la montaña Cuiping para poder hacer más amplias sus estancias.

Los diversos pabellones que integran el monasterio están dispuestos desde el sur hacia el norte, elevándose gradualmente hacia las alturas del acantilado. Se dice que este insólito emplazamiento fue elegido para evitar que las fuertes crecidas del río Jinlong dañasen el monasterio, aunque a día de hoy su cauce fluvial se encuentra regulado por un embalse. La parte superior del acantilado se cierne sobre la vertical línea de roca, guareciendo al templo de la lluvia. Además, al encontrarse en el interior del cañón labrado por el río, los rayos del sol tan solo alcanzan al templo durante tres horas al día, evitando la degradación de sus hermosos colores a lo largo de los siglos.

En el interior del santuario, a lo largo de sus cuarenta salas, pasillos y pabellones se conservan más de ochenta figuras que representan las diferentes divinidades de los diversos credos, esculpidas en cobre, bronce, arcilla y piedra. Una característica realmente inusual en un templo chino, que permite contemplar las estatuas de Siddharta Gautama, Confucio y Lao-Tsé bajo el mismo techo. Otro de los aspectos más llamativos del monasterio es su fachada, trabajada a conciencia hasta el más nimio detalle por sus artesanos, contando con tejados que juegan con los colores del emperador, el verde y el amarillo, custodiados por dragones esculpidos en sus cornisas.

El templo colgante de Xuan Kong Si ha integrado durante siglos un espacio de meditación pero también de refugio. Un aislado lugar que respeta uno de los principios fundamentales del taoísmo, según el cual no debe existir "ningún ruido, ni canto de gallo, ni ladrido de perro". Un prodigio arquitectónico admirable si tenemos en cuenta cuando fue construido, aunque resulta todavía más asombroso el hecho de que haya resistido a las condiciones climáticas adversas durante tantos siglos. Un monasterio milenario cuya belleza escénica se encuentra ligada al cañón sobre el que descansa, y que ha inspirado a lo largo de la historia a numerosos literatos y escritores, como Li Bai, un gran poeta de la dinastía Tang o Xu Xiake, geógrafo y escritor durante la dinastía Ming, que aclamaron a Xuan Kong Si como una de las grandes maravillas de nuestro mundo.


El templo colgante de Xuan Kong Si, cerca del Monte Heng, en la Provincia de Shanxi, China
JP Bennett


Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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Templo colgante de Xuan Kong Si. Provincia de Shanxi, China
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