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Itsukushima: El santuario sintoísta erigido sobre el mar

El sintoísmo es la religión originaria y nativa del país del sol naciente, un culto popular que venera a los elementos de la naturaleza, las deidades del cielo y la tierra, los llamados kami o espíritus de la naturaleza, así como a los antepasados. Una religión que difiere de muchas otras, pues carece de fundador o profeta, así como de doctrinas o ídolos, constituyendo la segunda religión con mayor número de fieles de Japón, tan sólo superada ligeramente por el budismo. Cuando el budismo fue introducido desde Corea en el siglo VI, comenzó a denominarse como shinto a esta antigua religión nativa, con el fin de distinguirla del budismo. Este nombre procede del chino antiguo y puede traducirse como "el camino de los dioses". Aunque parezca extraño, los japoneses escogieron una palabra china para designar su propia religión, pues el chino era la única lengua que contaba con escritura propia en el país nipón, ya que aún no se había desarrollado un sistema gráfico para representar su idioma.

Desde tiempos inmemoriales, Itsukushima ha integrado un lugar sagrado para el sintoísmo. Una pequeña isla que vio la fundación de su primer templo en el siglo VI después de Cristo, ubicada en el mar interior de Seto, en la prefectura de Hiroshima, abarcando un área de treinta kilómetros cuadrados que forman parte del parque nacional de Setonaikai, conformando una de las muchas islas que se encuentran en esta región. La isla de Itsukushima ha alcanzado una gran notoriedad debido al extraordinario santuario sintoísta que alberga, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1996.

Las estructuras que conforman este solemne santuario fueron erigidas sobre las aguas del mar en el siglo XII, un fiel reflejo de la maestría técnica y artística de sus constructores. Su diseño, la proporción de sus volúmenes y sus intensos colores se funden con el mar y la montaña, confiriéndole una gran belleza escénica que reside en la vinculación entre la armonía del entorno natural y la creatividad humana. La isla de Itsukushima es también conocida por el nombre de Miyajima, que puede traducirse como "Isla-Santuario". Los sintoístas han venerado desde tiempos remotos las deidades naturales, como el mar o las montañas, por lo que Miyajima supuso un emplazamiento ideal, orillado por el mar de Seto y el Monte Misen, un lugar sagrado en el que estaba prohibida la presencia humana.

Se cree que el santuario original de Itsukushima fue construido en el año 593, aunque los primeros registros históricos que lo mencionan datan del año 811. Sus estructuras fueron reconstruidas y ampliadas durante los siglos siguientes, llevándose a cabo una gran remodelación en el siglo XII. El santuario resultó gravemente dañado en dos incendios ocurridos en los años 1207 y 1223, siendo nuevamente reconstruido en el año 1241, conformando las estructuras que se pueden observar en la actualidad. El complejo del templo se compone de varias construcciones que se extienden por la montaña, contando con un santuario principal y varios templetes subsidiarios que presumen de una alta calidad arquitectónica, conectados entre sí por caminos y galerías.

El majestuoso santuario de Itsukushima se encuentra presidido por un torii, una hermosa estructura de madera que conforma un gran pórtico tradicional japonés de color bermellón. Este soportal descansa sobre el fondo del mar, delimitando la frontera entre el espacio profano y el sagrado, alzándose a una altura de diciséis metros. Frente al torii, se alza también sobre las aguas el santuario principal, que se divide en tres diferentes áreas: El Heiden o la sala de las ofrendas donde moran los dioses, el Haiden o la sala de culto, una estancia ubicada en el interior del templo donde sólo pueden acceder los sacerdotes, y el Haraiden, que conforma un área externa para la adoración de los fieles.

La isla de ltsukushima ocupaba un puesto estratégico en las rutas comerciales de la región, por lo que en el siglo XVI se creó un mercado en el territorio de la isla, dejando atrás los antiguos temores a ocupar el suelo sagrado. Alrededor del mercado comenzó a desarrollarse una zona urbana y un templo budista fue construido cerca de la cima del Monte Misen, atrayendo a numerosos peregrinos y visitantes. La isla fue perdiendo su condición de lugar reservado exclusivamente para el acto de culto y se convirtió en una isla donde los visitantes podían disfrutar de la belleza de sus templos y sus paisajes, por lo que a mediados del Período Edo ya era conocida como uno de los tres lugares más hermosos y emblemáticos de Japón.

El Santuario Itsukushima es uno de los templos sintoístas más bellos y mejor conservados de Japón, una joya de la arquitectura tradicional enmarcada en un entorno caracterizado por su belleza escénica, dando la impresión de flotar sobre las aguas en la pleamar. Un lugar donde los ciervos de la isla merodean libres entre los turistas, considerados sagrados por la religión sintoísta y honrados como mensajeros de los dioses.


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
TripNotice.com


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Alejandro Slocker


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Richard Riley


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Melanie M


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Roger H. Goun


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
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Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Nikita


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Ryan Poplin


Santuario sintoísta de Itsukushima, Isla Miyajima, Japón.
Pyonko Omeyama