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El Museo Hirshhorn y el Jardín de las Esculturas

En los últimos años de la década de 1930, el Congreso de Estados Unidos ansiaba crear un nuevo museo de arte en el National Mall, también conocida como la Explanada Nacional, una gran zona al aire libre ubicada en el centro de Washington, aunque la Segunda Guerra Mundial postergó el proyecto a un segundo plano. Tras la guerra, ya en el año 1955, Herman Joseph Hirshhorn, un conocido empresario y coleccionista de arte que se había enriquecido gracias a sus negocios mineros de uranio, dejó a un lado el impresionismo francés que hasta ese momento le había cautivado y comenzó a interesarse por el arte contemporáneo, adquiriendo numerosas obras de gran valor para su colección personal. En el año 1962 se celebró una exposición de arte moderno en el Museo Guggenheim de Nueva York, despertando un gran interés en la comunidad artística internacional por la colección de pinturas y esculturas contemporáneas de Hirshhorn, e instituciones de Italia, Israel, Canadá, California y Nueva York compitieron por la cesión de su patrimonio artístico para su exposición.

El presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, y el Secretario del Instituto Smithsoniano, Sidney Dillon Ripley, iniciaron una campaña para retomar el proyecto del nuevo museo de arte contemporáneo en el National Mall de Washington, con la intención de albergar la colección de Hirshhorn. En 1966, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la construcción del museo bajo el nombre de Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas, un nombre que suscitó numerosas polémicas debido a la construcción de un nueva estructura en la zona histórica del National Mall consagrada a un hombre que todavía vivía. El museo fue finalmente inaugurado en el año 1974, contando con una aportación de un millón de dolares para su construcción por parte de Hirshhorn, quien expresó el gran honor que se le concedía al permitirle ceder su colección de arte al pueblo americano como una pequeña devolución por lo que el país había hecho por él.

El diseño del museo y el complejo del jardín fue realizado por el arquitecto Gordon Bunshaft, quien ideó un gran cilindro abierto y elevado por cuatro gigantescos pilares, con una amplia fuente en el centro del patio interior simulando un gran espejo, abarcando una superficie de 5.600 metros cuadrados dedicados a las exposiciones interiores y cerca de cuatro hectáreas entre la plaza y el Jardín de Esculturas, dividido por terrazas dispuestas en varios niveles y con una estética claramente influenciada por los jardines zen japoneses, populares en Occidente durante la década de 1960. Bunshaft pretendía crear un diseño minimalista que se alejara de la armonía establecida en los conjuntos arquitectónicos del National Mall, evitando la conciliación con su entorno clásico. El diseño suscitó numerosas controversias y la estructura fue descrita en su inauguración por el New York Times como "una fortaleza que ejerce de museo", llegando a compararla con un bunker o calificándola de arquitectura neo-penitenciaria. En 1989, casi quince años tras su apertura, el Washington Post calificaba al Museo Hirshhorn como "la más grande obra de arte abstracto de la ciudad", siendo considerado en la actualidad como uno de los cinco grandes museos de arte moderno de los Estados Unidos.

La impresionante colección escultural de los jardines del museo se centra en el arte contemporáneo y moderno, incluyendo obras de artistas de la talla de Auguste Rodin, Joan Miró, Pablo Serrano, Alexander Calder o Jeff Koons. Tres años después de su apertura, el Instituto Smithsoniano contrató el arquitecto paisajista Lester Collins para proporcionar superficies y rampas de acceso desde el National Mall, así como amplias zonas verdes que proporcionaran sombras en los calurosos veranos de Washington. El jardín se abrió de nuevo al público en el año 1981, contando con áreas de césped, árboles y enredaderas, estableciendo un nuevo diseño que posibilita que las obras de arte se muestren y se oculten a medida que el espectador se desplaza por el espacio del jardín, integrando una de los exposiciones escultóricas más extraordinarias del arte contemporáneo.


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Joe Loong


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Nic McPhee


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
istolethetv


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Harvey Barrison


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Chad Kainz


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Harvey Barrison


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Harvey Barrison


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Harvey Barrison


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Josh


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Josh


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Frank Kovalchek


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Son of Groucho


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Joe Loong


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Harvey Barrison


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Ed Uthman


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Jeff Kubina


Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas. National Mall. Washington D.C.
Son of Groucho