Pin It

Widgets

La Catedral de Brasilia

En la década de 1950, Kubitschek de Oliveira decidió trasladar la capital de Brasil a una nueva ciudad que simbolizara el núcleo del desarrollo, ubicada en el centro geográfico del país. En 1956 se comenzó a dar forma a la nueva y actual capital brasileña, Brasilia, trasladando la administración gubernamental desde Río de Janeiro, abarcando una colosal obra pública de gran trascendencia histórica para el país, que suscitó numerosas polémicas. Los trabajos, dirigidos por los arquitectos Lucio Costa y Oscar Niemeyer comenzaron en el mes de febrero de 1957. Cientos de máquinas y miles de obreros procedentes de todas las partes del país trabajaron en extenuantes jornadas diurnas y nocturnas con el objetivo de terminar Brasilia en el año 1960. Finalizadas las obras, la ciudad fue considerada una obra maestra del urbanismo y la arquitectura moderna.

La Catedral de Nossa Senhora Aparecida, es la catedral metropolitana de Brasilia. La catedral fue diseñada por Niemeyer, fallecido en 2012, conocido por ser un gran seguidor del estilo arquitectónico de Le Corbusier y uno de los personajes más influyentes de la arquitectura internacional, precursor en la búsqueda de las múltiples posibilidades constructivas del hormigón armado. La construcción del templo se inició en 1958, finalizándose doce años después, en 1970. La catedral se compone de una estructura hiperboloide, siendo el resultado de dieciséis columnas análogas de hormigón que despuntan hacia el cielo, cada una con un peso de noventa toneladas, que sustentan la imponente techumbre de vidrieras.

En la plaza de acceso a la catedral, destacan cuatro esculturas de bronce de tres metros de altura que representan a los cuatro evangelistas creados por el escultor Dante Croce en 1968. Alzándose a veinte metros sobre el campanario anexo a la catedral, penden cuatro grandes campanas donadas por los españoles residentes en Brasilia. Rodeando el armazón que se alza sobre el suelo, se ideó una piscina de doce metros de ancho y cuarenta centímetros de profundidad, donde se refleja la estructura del templo.

Los visitantes entran en la catedral a través de un túnel oscuro, emergiendo en un espacio luminoso con un gran techo de cristal. La cubierta exterior de la catedral se compone de dieciséis piezas de fibra de vidrio, cada una de diez metros de ancho en su base y treinta metros de largo, insertadas entre los pilares de hormigón. Sobre esta estructura penden dos mil metros cuadrados de vidrieras creadas por la artista franco-brasileña Marianne Peretti, en vivos tonos azules, verdes, blancos y cobrizos.

Niemeyer concibió una forma compacta y limpia, una estructura que simula surgir de la tierra, un volumen que se muestra con la misma integridad desde cualquier perspectiva y ángulo, donde la luz y la claridad nos catapultan a los espacios infinitos de su interior que acompañan a la expresión religiosa. Una obra de exquisita belleza dominada por la pureza de sus formas y los contrastados tonos de su luz.


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Joao Vicente


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Rodrigo Senna


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Thiago Melo


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Leandro Neumann Ciuffo


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Leonel Ponce


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Claudio Ruiz


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Leonel Ponce


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Leonel Ponce


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Eduardo Coutinho


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Thiago Melo


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Leonardo Barichello


La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida, Catedral de Brasilia, Brasil.
Rodrigo Araújo